Descuiden, diviso una estela de adoración a uno de los elementos mas palpables...

Introspección de la semental mirada que delimita una agonizante palabra
que en soneto pretende perder sentido al infiltrar la desilución de un grano de arena

La reproducción de su parte, se divide solo en bipartición constante por la naturaleza ingrata
sucumbiendo al efecto de una devastación que embruja las mejillas de quien lo percibe
el viento que erosiona.

Impregnando de estática una visión nada constante involucrando a los dioses de la fisica
dinamismo que embriaga la formación mesquina de la involuntaria forma reproductiva de partículas
grandes, pequeñas , insignificantes pero a veces pesadas.

El rondín que mueve sus hilos invisibles al contacto con el gas que da vida
la sustancia que aviva y que en sus partes se desplaza tan separada pero tan unida a la vez formando espacios que ayudan y liberan batallas constantes entre spi para apoderarse de si mismo.

La erosión que pensamos castiga a la tierra y es culpable de la existencia de esa humilde arena,
arena que viaja timida surcando por los aires visitando de vez en cuando a su madre "la Tierra"